29 ene. 2016

Que a todos nos vaya bien

La vuelta de Argentina a los mercados mundiales de la carne impone cambiar el cristal con el cual desde acá observamos el mundo. Pertenecer al circo cárnico mundial implica someterse a los movimientos que en él ocurran.
Algunos sucesos, mientras nuestras exportaciones eran mínimas, no tenían mayor impacto en el negocio ganadero local. Si a tal o cual país le iba bien o mal económicamente, no nos afectaba gran cosa. Esto irá cambiando a medida que nuestras exportaciones crezcan. Mantener relaciones comerciales, implica tener cierto grado de preocupación sobre la salud económica de nuestros socios comerciales.
Es bastante conocida la alta correlación que existe entre consumo de carne y producto bruto geográfico a lo largo del tiempo y entre países. Es decir: A medida que un país se enriquece es esperable un crecimiento de su consumo de carne, del mismo modo que es esperable un mayor consumo de carne en un país rico que en un país pobre. Un ejemplo de esto puede ser Brasil, que en lo que va del siglo creció 257%, al tiempo que aumentó su consumo de carne bovina 28%.
Algo menos conocida es la relación positiva entre crecimiento económico mundial e importaciones de carne. Del mismo modo que el crecimiento económico aumenta el consumo de carnes, puede generar una demanda capaz de adquirir cantidades de carne superiores a la que sus países producen. Por lo general, las carnes importadas son más caras que las locales, como mínimo por el flete involucrado. Resulta de este modo claro que el proceso de importación puede ser incentivado por un mayor poder adquisitivo, propio del crecimiento en el PBI por ejemplo, y claramente limitado ante situaciones en las que la economía se encuentra estancada o achicándose. Para ver como es esto, podemos observar a Chile, que merced a su crecimiento del 200% del PBI en lo que va del siglo, aumentó sus importaciones de carne bovina 61%.
Una cuestión menos a veces ignorada es que los años en que crecen las importaciones de carne en el mundo, también crecen los precios unitarios de las mismas, o viceversa. En este caso no resulta evidente cual es la variable dependiente. Es posible que un producto de flete relativamente caro como la carne solo sea rentable exportarla cuando su precio unitario es alto. También es posible que el precio alto sea un reflejo de una demanda insatisfecha que incentive las importaciones de carne. Cualquiera sea la razón, en el último siglo solo durante 2 años bajaron las cantidades importadas respecto al año anterior, 2009 y 2015, y fue en estos dos mismos años cuando el precio de dichas importaciones bajó.
Teniendo en cuenta estos 3 factores resulta claro que a la argentina, como exportadora de carne, le conviene que a los países involucrados en el comercio mundial de carne les vaya bien económicamente. Veamos, por ejemplo, el caso de nuestros principales clientes. Nos conviene que les vaya muy bien a China, Rusia, Chile y la Unión Europea. Nos conviene porque si esto sucede comerán más carne, y ahora nosotros exportamos carne.
 Afortunadamente, se espera que la economía de la UE siga recuperándose y la de Chile repunte. La mala noticia es que se espera que el próximo año la economía rusa caiga y la china crezca menos que estos últimos años.
Si bien no es uno de nuestros principales clientes, Brasil es uno de los exportadores más importantes. Se espera que su economía ande muy floja este año. Menor consumo interno de carne en Brasil puede convertirse fácilmente en mayores volúmenes exportados que pueden hacer bajar los precios internacionales.
 La devaluación de la moneda de un país incentiva sus exportaciones y restringe sus importaciones. Se espera que Brasil siga devaluando el real y Rusia haga lo mismo con el rublo. En este sentido cabe esperar más ventas al exterior del tercer exportador mundial de carne vacuna, cuarto de carne porcina y primero de pollos; al tiempo que menos compras externas del tercer importador mundial de carne vacuna y sexto carne porcina.
Párrafo aparte para la guerra. La guerra es mala para el comercio mundial de carne. Rusia se pelea con Ucrania. La UE sanciona a Rusia y como consecuencia Rusia no le compra más carne a la UE. Rusia importa menos carne. La UE importa menos o le exporta a Egipto la carne que pensaba exportar a Rusia. Egipto nos compra también a nosotros. Egipto nos compra menos. La UE nos compra menos. Al final, todos somos más pobres.
También nos conviene que le vaya bien a los demás consumidores de modo que tengan entretenidos a nuestros competidores. Por ejemplo a Corea del sur, a quien no le vendemos nada pero le compra a Australia que es un gran exportador. Este país ha tenido un crecimiento de su PBI en lo que va del siglo que supera el 150%, mientras que su consumo de carne per cápita creció 30%. Afortunadamente, parece que este año su economía seguirá creciendo y a un ritmo mayor al del año pasado.
Además, debe considerarse la situación en que se encuentren los colegas productores de otros países. Buenos márgenes para la producción suelen traducirse en expansiones en el stock bovino. En cualquier tiempo y lugar la expansión en el rodeo bovino implica menor faena, en especial de hembras, y por ende menor producción de carne. Al menguar la producción de carne, manteniéndose la demanda constante, es lógico esperar mayores precios. Estos mayores precios locales siempre suelen conducir a menores exportaciones y de este modo a mayores precios internacionales, que Argentina está ahora en condiciones de aprovechar. Este es el caso de los “farmers” de USA y Australia de cara al 2016.
Como les decía al comienzo: Ahora nos conviene que les vaya bien a todos.

18 ene. 2016

El mundo y la carne

A partir de 2016, Argentina retornará a los mercados mundiales de carne. No solo a los de carne bovina: también a los del pollo y el cerdo. Luego de años de ausencia, es posible que no recordemos bien como pertenecer aun mundo “ancho y ajeno”. El objeto de estas breves líneas es recordar quienes son los protagonistas de esta película.

Luego de los frutos de la pesca, la carne más consumida en el mundo es la de cerdo, con 110 millones de toneladas al año. Esta cifra registra un crecimiento del 7% desde 2011 y equivale al 44% del total de las tres carnes principales (Cerdo, Ave y Bovinos)
El principal consumidor mundial de carne de cerdo es China, con 57 millones de toneladas al año, y un crecimiento desde 2011 del 12%. Este volumen es, aproximadamente, el 52% del total mundial de esta carne.
La Unión Europea, con 20 millones de toneladas al año, a pesar de registrar un descenso del 1% en los últimos 5 años, representa el 19% del consumo mundial de carne de cerdo.
Estados Unidos es el tercer consumidor mundial, con 9 millones de toneladas al año, un crecimiento en volumen del 12% desde 2011 y una participación en el total del 8%.
Los 3 primeros consumidores son, además, los 3 principales productores porcinos y suman el 81% del total mundial, mientras que en el pollo y los bovinos los 3 primeros concentran solo el 50%.

Solo el 6% de la producción mundial de cerdo es exportada. Podemos considerarla como una carne de consumo local, a diferencia del pollo, que se exporta el 12% de la producción y la carne bovina, de la cual se exporta el 17% del total producido.

El primer importador de carne de cerdo es Japón, con 1,2 millones de toneladas anuales, o sea la mitad de su consumo doméstico, cantidad 1% superior a la de hace 5 años y que representa el 20% de las importaciones mundiales. Sus principales proveedores son Estados Unidos, Canadá y Dinamarca.
México, con 920 mil toneladas al año, es decir 4 de cada 10 toneladas de su consumo, registra un crecimiento de sus compras externas del 55% desde 2011 y representa el 14% de las importaciones mundiales de carne de cerdo. Sus principales vendedores son Estados Unidos y Canadá.
 China, con 845 mil toneladas ocupa el tercer lugar del ranking de importadores de carne porcina, volumen que apenas representa el 1% de su consumo. Este monto es 11% superior al de hace 5 años y representa el 13% del total mundial. Sus principales proveedores son los Estados Unidos y la unión Europea.

Las exportaciones porcinas de los 3 primeros países del ranking concentran el 82% del total. En pollos, esta concentración es apenas menor: un 77%, mientras que en bovinos los 3 primeros exportadores concretan solo 57% del comercio mundial mundial.

Argentina consume 490 mil toneladas al año de carne porcina al año, es decir el 0,4% del total mundial y sus exportaciones son intrascendentes.

El pollo es la segunda carne en volumen de las 3 mencionadas, con 86 millones de toneladas al año. Este monto registra un crecimiento del 8% desde 2011 (1 punto porcentual más que la carne de cerdo) y equivale al 34% del total de las tres carnes.
El principal consumidor de carne de pollo es Estados Unidos, con 14 millones de toneladas anuales y una participación del 17% en el total mundial. Este tonelaje creció 12% desde 2011.
China, ocupa el segundo lugar con un consumo de 12 millones de toneladas anuales, es decir el 15% del consumo mundial, cantidad que no ha variado respecto a la de hace 5 años.
La Unión Europea ocupa el tercer lugar de este podio con 10 millones de toneladas, o sea el 12% del consumo total de carne aviar. Este valor es 12% superior al registrado en 2011.
El principal importador de carne de pollo es Japón, con 900 mil toneladas al año, que equivalen a 4 de cada 10 toneladas de pollo consumidas en este país y por lo cual absorbe el 10% del comercio mundial. Este volumen ha crecido apenas 1% en los últimos 5 años. Sus principales vendedores son Brasil y Tailandia,
Arabia Saudita, importa la misma cantidad que Japón, lo que equivale a 6 de cada 10 toneladas de su consumo interno. Desde 2011 esta cantidad ha aumentado 21%.
En tercer lugar, México, con 760 mil toneladas al año, o sea el 20% de su consumo local, representa el 9% del mercado importador y ha incrementado sus compras 31% en los últimos 5 años.

Argentina consume 1,8 millones de toneladas al año de carne de pollo al año, es decir el 1,4% del total mundial. Nuestras exportaciones ascienden a 200 mil toneladas, o sea el 2% del total mundial.
Queda planteada la oportunidad de crecer en este enorme negocio internacional, esperemos que se aproveche.
Matías A. Sara

Se agradece su reproducción citando al autor.

11 ene. 2016

Breve referencia del comercio internacional de carne

Por cuestiones de política interna, Argentina abandonó en 2006 el mercado mundial de carne bovina. A partir de allí, redujo drásticamente su stock bovino, lo cual imposibilitó volver a exportar y abastecer su mercado interno de manera fluida. Con el cambio de políticas ganaderas propiciadas por el nuevo gobierno, quizás sea un buen momento para repasar brevemente quienes son los principales participantes en el mercado mundial de carne bovina.

¿Quién tiene hacienda?

India, con 301 millones de cabezas, cuenta con casi uno de cada tres bovinos del stock mundial. Sabido es que las personas de religión hinduista consideran a las vacas sagradas y no las tocan. Menos conocido es que en la India, además, hay una minoría musulmana que si las toca, las ordeña, las cría, las faena y las vende. Esto suele generar tensiones inter-religiosas, que a menudo son aprovechadas por diferentes fuerzas políticas, pero no cambia el hecho de que la india es un gran criador de vacas.
El segundo stock bovino está en Brasil. Unas 213 millones de cabezas, que representan el 22% del stock mundial y registran 15% de aumento en cabezas desde 2011 y 2 % entre 2014 y 2015 liderando el crecimiento bovino mundial.
China, a pesar de ser considerada habitualmente solo por su enorme demanda potencial de carne, cuenta con uno de los stocks bovinos más importantes : El 10% del total mundial, es decir unas 100 millones de cabezas. A diferencia del antes mencionado Brasil, China viene reduciendo su stock (-6% desde 2011 y -2% desde 2014).
En cuarto lugar, con 9% del stock bovino mundial, 90 millones de cabezas, aparece Estados Unidos. Desde 2011, su rodeo ha bajado 3% en cantidad, pero el año pasado ha quebrado esa tendencia por primera vez y creció 1%. Casi con seguridad, esto se debió a los precios altos registrados desde 2014.
La Unión Europea con 88 millones de cabezas alcanza el 9% del stock mundial, cifra que se mantiene estable dese 2011.

Producir carne no es solo tener hacienda

O dicho de otro modo: No todos los sistemas logran la misma producción con la misma cantidad de animales. Simplificando mucho el tema, se puede decir que dependerá del peso medio de faena, la tasa de destete y la tasa de mortalidad de cada caso.
El mayor productor de carne del mundo es Estados Unidos, con 10,8 millones de toneladas al año, lo cual equivale casi a 1 de cada 5 toneladas producidas en el orbe. Aproximadamente, unos 121 kilos de carne producida al año por cabeza de su stock.
En segundo lugar Brasil, que genera 9 millones de toneladas anuales, genera algo más de una de cada 6 toneladas producidas en el mundo. Dividiendo producción por cabezas, se obtienen 44 kilos de carne por animal en el stock.
En el tercer lugar de este ranking se encuentra la Unión Europea, que produce 7,5 millones de toneladas al año, o sea el 13% del total mundial..Logra de este modo una producción de carne por cada cabeza del stock en 85 kilos.
En cuarto lugar en orden de producción está China, con 6,7 millones de toneladas al año, el 12% de la producción mundial y una relación stock vs producción de 67 kilos por cabeza.
En quinto lugar recién aparece la India, a quien veíamos en el párrafo anterior encabezando el stock mundial. Con una producción anual de 4,2 millones de toneladas y algo así como el 7% de la producción mundial, su tasa de extracción se calcula en unos pobres 14 kilos producidos al año por animal.

¿Quién se come toda esa carne?

Encabeza el consumo mundial de carne bovina Estados Unidos, con 11,4 millones de toneladas al año. Esto le genera un faltante de casi 600 mil toneladas, un 5% de su consumo.
El segundo consumidor mundial es Brasil, con 7,9 millones de toneladas. Esto es 1.6 millones de toneladas menos que su consumo, un 20% de saldo positivo.
En tercer lugar se ubica la Unión Europea, con un consumo anual de 7,6 millones de toneladas. O sea que le faltan 70 mil toneladas a su producción para satisfacer su consumo. En términos porcentuales, apenas 1%.
China, con un consumo anual de 7,4 millones de toneladas de carne bovina, se ubica en el cuarto lugar del ranking mundial. Su déficit de carne se calcula en 600 mil toneladas y representa el 8% del total consumido.

¿Quién vende carne?

Ayudado por sus particularidades culturales, la India es el principal exportador mundial de carne bovina, con 2 millones de toneladas anuales y un 20 % de participación en el total mundial. Cabe aclarar que, en este caso particular, buena parte de esta carne proviene de búfalos. Sus principales clientes son Vietnam, Egipto y Malasia, donde coloca sus mayores montos principalmente en forma de carne congelada; además de Emiratos Árabes y Arabia Saudita a quienes vende cantidades menores de carne enfriada.
Australia, con sus 27 millones de cabezas, produce 2,6 millones de toneladas anuales (unos 98 kilos de carne por cabeza en el stock) y consume solo 475 mil. Lo cual lo caracteriza como un país donde la ganadería está claramente enfocada en la exportación. En efecto, con 1,8 millones de toneladas exportadas al año, ocupa el segundo lugar en el ranking de países exportadores de carne bovina y aporta casi una de cada 5 toneladas exportadas en el mundo. Su principal cliente es Estados Unidos, seguido por Japón y Corea del Sur a quienes vende carne congelada y enfriada. Además, Australia vende hacienda en pie en cantidades considerables a Indonesia, China y Vietnam, entre otros. Si bien en Argentina no se conoce demasiado el tema, las exportaciones de hacienda en pie son habituales en el comercio internacional bovino, permitiendo aprovechar las preferencias culturales y religiosas de algunos clientes para generar negocios.
Brasil es el tercer exportador mundial de carne bovina, con 1,6 millones de toneladas al año, o sea 3 de cada 16 toneladas producidas y aporta el 17% del total mundial. También exporta hacienda en pie en volúmenes importantes, principalmente a Venezuela, Líbano, Jordania y Egipto
También exporta carne enfriada a Chile, la Unión Europea, Argelia y Líbano, además de grandes cantidades de carnes congeladas a Rusia, Hong Kong, Venezuela y Egipto.
Aunque usted no lo crea, Estados Unidos es el cuarto exportador mundial de carne bovina; a pesar de producir menos de lo que consume. Con poco más de un millón de toneladas al año, aporta el 11% del total exportado mundial. Sus principales compradores de sus carnes enfriadas son México, Canadá, Japón y la Unión Europea; y de sus carnes congeladas, Hong Kong, Corea del Sur y Japón.

Sin clientes no hay comercio

El principal importador mundial en volumen es los Estados Unidos. Con 1,56 millones de toneladas al año, absorbe el 21% del total importado global.
Sus principales proveedores de carne enfriada son Canadá, México y Australia; y de carne congelada, Australia, Nueva Zelanda y Nicaragua. Además, cada año importa de Canadá y México 2,4 millones de cabezas en pie.
Comprar barato y vender caro permite a los Estados Unidos reducir su déficit comercial en carnes y estabilizar su oferta ante variaciones en los precios de sus socios comerciales.
Con poco más de un millón de toneladas, el tercer importador mundial es el combo China + Hong Kong. Habitualmente se presume que este último le re-exporta al primero buena parte de la carne que importa.
Esta carne bovina proviene de Australia, Estados Unidos y Brasil.
Japón, con un consumo de 1,2 millones de toneladas de carne bovina al año, necesita importar 700 mil toneladas. Es el destino del 10% de la carne bovina vendida internacionalmente y obtiene por esta vía el 60% de su consumo.
Sus principales proveedores de carne fresca y congelada son los Estados Unidos y Australia.
Si bien se ha reducido por cuestiones geopolíticas, las importaciones de carne de Rusia son las terceras en importancia mundial. Para satisfacer su consumo de 2 millones de toneladas año, deben importar 700 mil toneladas, o sea un 34% de su consumo.
Su principal proveedor de carne fresca es Bielorrusia y, de carne congelada son Brasil y Paraguay.

¿Y Argentina?

Argentina cuenta con el 6to rodeo bovino mundial, que con 51,5 millones de cabezas representa el 3% del rodeo stock total. Su producción, de unas 2,7 millones de toneladas, es la 7ma en volumen y representa el 4,7 del total mundial. Unos 53 kilos por cabeza en el stock.
Nuestro consumo interno es de 2,5 millones de toneladas, algo así como el 4,4% del consumo mundial ubicándola en el 6to lugar del ranking.
Exportamos aproximadamente 230 mil toneladas al año, el 8% de lo producido, ubicándose en el 11vo puesto de ese ranking. Nuestros principales cliente son, en carnes frescas, Alemania y Chile y, en carnes congeladas, China, Israel y Rusia.


Matías. A. Sara, en base a datos del USDA y Comtrade.
Se agradece su reproducción total o parcial citando al autor.