4 oct. 2013

Primaverales comparaciones 4

Para finalizar esta serie de posteos en los que hablé del flojo precio de la hacienda gorda, los malos precios de la hacienda de invernada y cría y de los aumentos de los costos; quisiera ahora repasar los datos de faena, producción y exportaciones.


Durante el periodo enero-agosto de 2013 se faenaron 13% más animales que durante el mismo periodo de 2012. De estos 8,44 millones de cabezas, el 42,5% fueron hembras, 2,2 puntos porcentuales por encima del valor de igual periodo en 2012. Considerando que el stock bovino a marzo era casi 51 millones de cabezas, en 8 meses se faenó 16,6% de ese total, 1,6 puntos porcentuales más que en 2012.
Esta mayor faena representó un incremento del 10,2% en la producción de carne, merced a la disminución de 2% en el peso promedio de la hacienda faenada. De las 1,88 millones de toneladas de res con hueso producidas, solo el 7,2% se exportaron, al igual que en el mismo periodo del año pasado. De este modo el crecimiento de la oferta en el mercado interno de incrementó 10,3% y en el externo 8,8%.



Para poner en contexto esta suba de los volúmenes exportados, hay que observar que los precios locales medidos en dólares oficiales son inferiores en en 11% para los novillos y 18% para la vaca manufactura.
Si bien es muy positivo que se hayan incrementado los volúmenes exportados, y no hayan ido a parar al sobresaturado mercado local, así como el aumento de las horas de trabajo para los sufridos empelados de la industria frigorífica, esta leve corrección el en atrasado tipo de cambio oficial dificilmente solucione el problema de fondo: La falta de competitividad autoinflingida por los permisos de exportación (ROEs) la exigencia de enviar carne al las "baratas populares" para obtenerlos (un 8% de costo adicional, según fuentes de la industria) y las delirantes retenciones al 15% de los valores exportados.
Atender a estos problemas es la única forma de aumentar el ínfimo porcentaje exportado, para poder aumentar la producción, faenando menos hembras y con peso promedio superior en los animales faenados.

2 oct. 2013

Primaverales comparaciones 3

En las anteriores entradas decía que los precios de la hacienda gorda subían muy poco, los de la invernada nada y los de la cría retrocedían levemente. En todos los casos, la pérdida de poder adquisitivo de los productores se magnificaba por la inflación. Voy redundar un poco en el tema.
La referencia al fenómeno inflacionario puede entenderse como una suba generalizada de precios o, también, como una baja en el valor de la moneda. Claro que no todos los precios subirán de la misma forma, ya que además de la inflación existen variaciones de precios propias de cada producto, relacionadas con la oferta y la demanda.

De acuerdo a datos publicados por AACREA, la mayoría de los insumos han aumentado de precio en el periodo julio 2012 / julio 2013.
La simple presentación de los porcentajes de variación anual puede que no represente cabalmente la magnitud de estos aumentos, pero es destacable el incremento de items clave para cualquier explotación agropecuaria. Entre ellos se destacan los sueldos, combustibles, agroquímicos y productos veterinarios.
Posiblemente resulte más claro comparar un hipotético presupuesto de siembra de verdeos de verano:
 El planteo técnico es bastante simple y conservador: Un sorgo forrajero en directa con un control de malezas vía glifostao y atrazina, con una fertilización más bien escasa y una aplicación de insecticida.

A pesar que el planteo puede tener infinitas variaciones considerando zonas y características de cada explotación, creo que es claro que el aumentos de los costos es importante, sobre todo si recordamos que los precios de la hacienda no han evolucionado en ese sentido.

1 oct. 2013

Primaverales comparaciones 2

En el post anterior decía que los precios de la hacienda gorda habían subido poco respecto al año pasado. En todos los casos, las subas no superaban la inflación medida por consultoras privadas.
En cuanto a la invernada, el panorama es bastante peor.


Todos los kilajes de terneros se pagaron en promedio menos que el año pasado y, hasta los precios mínimos han descendido. Ni los precios máximos, que crecieron en su mayoría, lo hicieron en porcentajes que permitan sospechar que empardaron o superaron la inflación que informa el INdEC.


Este fenómeno bajista, no es particular del mes de septiembre. Durante casi todo el año los promedios, en especial de los terneros más livianos, se mantuvieron por debajo de los valores del año pasado.
También es notable, como la resistencia a superar estos valores promedio se ha endurecido y tiende a bajar.
Claramente, no puede esperarse que suba demasiado el ternero.


En cuanto a la hacienda de cría (Vientres preñados o con cría al pie), la situación de precios es mucho peor:
Todos los promedios son menores a los del año pasado, expresados en pesos corrientes. Si consideramos el efecto inflacionario, las bajas son muy importante, sobre todo en los valores mínimos registrados.
Esto, hace que la relación de precios entre la hacienda de cría y la de invernada mejore respecto a los valores del año pasado; lo cual es de relativa importancia, ya que es dudoso que alguien desee invertir en un negocio que va en descenso.