24 may. 2013

El mundo es ancho, ajeno... y quiere comer carne.


El mundo es ancho, ajeno... y quiere comer carne. El mundo es, digamos, "clasemediero". Prefiere un cacho de carne a un sabrosísimo plato de arroz o, por lo menos, que sea arroz con menudos de pollo.
Por lo que nos cunta el USDA (Fuente de toda razón y justicia), el mundo quiere comer carne. Como no todos los países producen la cantidad de carne que necesitan, existe un importante comercio internacional en el rubro.
Este comercio internacional de carne bovina, porcina, y aviar (pollo y pavo), viene creciendo duro y parejo desde hace rato. Solo entre 2011 y 2012 las importaciones (y su contrapartida, las exportaciones) de carnes crecieron un 4.10% y se espera que entre 2012 y 2013 crezcan 2.72% mas. Para ponerle una referencia al número, digo que ese 2.72% de crecimiento, o sea 613 mil toneladas de carne, viene siendo mas de 3 millones de mediasreses de 200 kilos.

En el caso particular de las importaciones de carne bovina, se espera que el crecimiento del 2013 frente a 2012 sea de 6.04%, mejorando el 3.94% que creció entre 2011 y 2012.
Aparentemente, el mundo de la carne no se ha enterado de la crisis internacional, o no le ha importado.
Cualquiera sea el caso, queda claro que la demanda internacional sigue firme y, mas allá de la difícil coyuntura que puedan atravesar algunos países, el mundo sigue girando... mientras se come una hamburguesa.

El comercio mundial de carne bovina tiene interconexiónes que me superan largamente, pero creo que vale la pena mirar quien es quien en este tema: Por un lado, está el grupito norteamericano (en el sentido amplio de la palabra) en el cual los 3 grandes países del norte se importa y exportan entre ellos buena parte del volumen mundial. Parece que estos muchachos manejan un sentido del nacionalismo bastante especial: No les molesta importar lo que necesitan ni exportar lo que mejor les pagan. Junto al grupete ese, va Japón, que les compra a ellos y al Down Under (Los que tienen equipos pulenta de rugby en Oceanía). Por otro lado, tenemos los nuevos ricos del este asiático: Corea del Sur y Hong Kong (Joncón, para los amigos) que, muchos sospechan, no es mas que un pasamanos hacia China.
Algo mas  atrás está la Unión Europea, quienes gracias a los paulatinos recortes que le van haciendo a la Política Agraria Comunitaria mantiene su volumen importado, pero van exportando cada vez menos
Luego vienen los latinoamericanos. Por razones disímiles (No tener donde) Chile y Venezuela (No tener papel) aparecen en el top 11 de países importadores de carne vacuna. Cierra el marcador viene Egipto (Cliente de los bubalinos de la India) y el resto del mundo.
Respecto al año pasado, el único que se espera que importe menos carne es Egipto, mientras que Venezuela y Corea del Sur importarían las mismas cantidades. El resto del mundo churrasco, crecería mas (Estados unidos) o menos (Unión Europea).
En este contexto mundial de firme demanda carnicera, Argentina desentona como linyera en el Jockey Club. Se espera que quede en el mercado interno 5.22% mas carne (entre bovina y aviar) que el año pasado y 11.76% mas que en 2011.
Desaprovechando una magnífica oportunidad para posicionarse en los mercados internacionales (Como lo hacen Uruguay, Brasil y Paraguay) saturamos el mercado interno de carnes y nos resignamos a exportar poco y nada.
Ya en 2011 exportamos poco, algo así como el 8% de la faena bovina. En 2012 el 6% y en 2013 parece que, con suerte, subiremos al 6.5%.
Esto podría arreglarse sacando las retenciones, los cupos, la cuota de carne para la barata, el atraso cambiario... y detalles por el estilo, pero son parte central de la política ganadera del gobierno.
Agrego, que el perjuicio no solo es la gran oportunidad perdida. Hay que agregar a la lista el insumo mas importante, el que no se puede comprar: El tiempo. Los años pasan y yo no me vuelvo mas joven ¿Usted?.
Otro efecto perjudicial, muy difícil de ponderar, es el costo de oportunidad relacionado a los puestos de trabajo que no se crearon, los novillos que no se criaron, los pollos que no se desplumaron, las chanchas que no parieron... El costo de haber pensado la economía ganadera como una foto y no como una película. El costo de creer que si exportamos mañana el doble de lo que exportamos hoy, nos va a faltar carne. Como si existiera algún impedimento para crear nuevas fábricas de proteínas animales, mas allá del mal clima de negocios imperante.
Como resultado de esta saturación del mercado local, generada por la política antiexportadora, encontramos que los precios se caen, hasta medidos en los pesos que cada año valen entre 20 y 25% menos. Ni los novillitos, la categoría estrella del mercado ganadero local, logran mantener los regulares precios del año pasado.
Mientras, los costos suben. Algunos al ritmo de la pérdida de valor del peso, otros al ritmo del aumento del valor del dolar; pero subir, suben todos.
Así es que si tomamos los precios promedio de los cuatro primeros meses de este año y los ajustamos por el índice de inflación que las consultoras privadas publican mediante el congreso (porque si lo publican solas la Secretaría de comercio Interior las multa), encontramos que hoy el engordador recibe por sus novillitos un valor sensiblemente menor que el año pasado, por mas que le den mas billetes.
Tan preocupante es esto, como que la tendencia no tiene razones para revertirse. Ni afloja la inflación ni hay chances que el precio suba.
En este contexto, solo quedará volver a revisar los costos de explotación y recortar donde se pueda.
Humildemente, recomiendo oídos sordos a los elogiosos comentarios sobre "el amor por la ganadería" y sandeces por el estilo, que no pagan el impuesto inmobiliario.
La responsabilidad social empresaria comienza por no fundirse y andar dejando acreedores colgados.


11 may. 2013

Situación actual de la ganadería de carne explicada en 3 gráficos

Gráfico 1: Precios promedios mensuales de haciendas especiales y buenas en el Mercado de hacienda de Liniers S. A.


Nota preliminar tranquilamente obviable:
La elección de las categorías del gráfico obedece a los siguientes criterios:
Novillitos entre 351 y 390 kilos. Machos livianos de consumo especial. Lo mas top!
Vaquillonas 391 a 430 Hembras de consumo especial, pero no tanto.
Novillos entre 431 y 460 De los pesados, los mas livianos.
Se muestran solo los 4 primeros meses de cada año, para descartar estacionalidades ocultas y no meter ruido con el resto de los meses, que no vienen al caso.
Obsérvese:
1-    La altura en general de todas las columnas crece entre 2011 y 2012 pero no entre  2012 y 2013. Le digo más: Si solo consideramos abril del 2012 contra abril del 2013, en este último tenemos precios promedios mas bajos.
2-    Tanto en 2011 como en 2012 los precios iban subiendo, mas o menos, desde enero hasta abril. En 2013 Todos suben hasta febrero y luego bajan. Si esperamos que, como en años anteriores, los precios suban hasta la entrada del otoño para luego ir bajando hasta la primavera, podemos decir que arrancamos tempranito, eh!

Gráfico 2: Precios promedios semanales de novillitos especiales y buenas en el Mercado de hacienda de Liniers S. A.


Nota preliminar tranquilamente obviable: Por razones ya explicadas, se toma el promedio de cotizaciones las 19 primeras semanas de cada año (El cual se representa con distinto color de línea).
Obsérvese:
1-    El salto entre líneas es similar año a año. La diferencia grande está en que en 2013 se corta la tendencia alcista en la semana 8 (Eso debe ser mas o menos, calculando a ojo a fines de febrero).
2-    No solo la tendencia alcista se termina mucho antes, además de la semana 10 en adelante las cotizaciones promedio de 2013 son menores de 2012.

Gráfico 3: Precios promedios mensuales de haciendas especiales y buenas en el Mercado de hacienda de Liniers S. A. ayustados por el índice de precios que informan los bloques opositores de… bla, bla, bla… Mas conocido como “Inflación Congreso” y que está disponible en La Nación Data (Pueden googlearlo).

Nota preliminar tranquilamente obviable: Para confeccionar este bonito gráfico (No me digan que no es una belleza) se usaron los mismos promedios del gráfico 1 (El que está mas arriba. Lo vio recién) ajustados por la antedicha “Inflación congreso” considerando el 1/1/11 como 100 (o diciembre del 2010, que supongamos que es lo mismo), y luego le vamos descontando la inflación de cada mes para ajustar el valor del dinero de hoy al poder de compra de dicho dinero en el momento inicial (ponele). Para mas datos sobre “Ajuste por inflación” supongo que en Wikipedia debe haber algo.
Si lo miran bien, faltan las columnas de abril del 2013. Es porque todavía no publicaron el dato de inflación.
Obsérvese:
1-    La altura en general de las columnas que representan los precios promedio bajan año a año, pero mucho mas entre 2012 y 2013 que entre 2011 y 2012.
2-    En los años anteriores, los precios subían en moneda constante hasta marzo; este año solo lo hicieron hasta febrero.

Resumiendo: 
El negocio ganadero se va al carajo.
Los precios de la hacienda cada vez pierden más feo contra la depreciación del peso frente a otros bienes y servicios (para no abusar del término inflación).
Esto se entiende fácil luego de ir al almacén, la verdulería, la veterinaria, la estación de servicios o al banco a pagar cualquier tasa, impuesto o servicio público: Los pesos en los cuales medimos el precio de la hacienda cada mes compran menos.
Lo novedoso, es que ya hasta midiendo con estos pesos que cada vez valen menos, los precios de la hacienda comienzan a ser menores en algunas categorías.
Que los novillos valgan cada vez menos no es casualidad.
Por un lado, cada vez se faenan mas vacas. Lo viene avisando CiCCRA hace varios meses. La vaca buena es la categoría de consumo popular que desplaza al novillo en este caso.
Como el consumidor local solo relaciona calidad de carne con tamaño del corte, y la costilla de vaca se parece bastante a la costilla de novillo… pueden imaginar el resto.
Por otro lado, el mercado de carnes está muy ofertado de pollo; que es el primer sustituto de la carne bovina.
Finalmente, la exportación (o sea donde deberían ir los novillos) solo representa el 8 o 9% de la carne producida (y bastante de eso no es carne, sino achuras). 
Como para exportar más haría falta sacar los ROEs, las retenciones, la brecha del tipo de cambio y ser un proveedor medianamente confiable (O sea, jubilar a Moreno), las chances de volver a exportar un mísero 15 son casi cero.
Como decía antes, se faenan mas vacas cada mes. Esto se debe a que el negocio para los criadores cada año deja menos dinero, y en algunos casos produce moderadas pérdidas. Eso, o los criadores decidieron ganar menos plata de la que podrían solo para demostrar que el sistema capitalista está equivocado y mandan sus vacas a faena porque se convirtieron al vegetarianismo militante.
Como para revertir esta situación haría falta frenar la inflación y exportar más (Ver párrafo anterior), las chances de recomponer la rentabilidad ganadera son cero o menos que cero (Suponiendo que tal cosa sea posible).

Comentarios finales: 
Puede que el amable lector urbano no comprenda por que, a pesar que la hacienda vale cada vez menos, él pague la carne cada vez mas. Dos cuestiones: Una, posiblemente el amable lector esté midiendo ese valor de la carne en pesos, los cuales cada vez valen menos. Ya he tratado el tema mas arriba. Otra, posiblemente el amable lector no tenga en cuanta cual porción de su sueldo va a parar a carnes y cuales a viáticos, impuestos, telefonía celular, etc. Es posible que esté gastando más o menos lo mismo de siempre, pero le cueste llegar mas a fin de mes por los aumentos de otras cuestiones. Otra más, implica considerar que desde que se vende la hacienda gorda hasta que llega al amable lector, pasa por algunos eslabones mas de la cadena de valor de la carne. Digamos que, además de comprar carne, está comprando fletes (O sea sueldos de camioneros, combustibles, repuestos para camiones, peajes, impuestos, etc.), la faena del animal (Nuevamente sueldos, seguros, energía eléctrica, mantenimiento de instalaciones, limpieza, seguridad, impuestos, etc.), otro flete mas corto desde el frigorífico hasta la carnicería y el desposte y venta final (O sea sueldos, alquileres, seguros, electricidad, limpieza, impiítos, etc.).
Puede que el amable lector colega ganadero tenga la misma sensación que yo en este momento: ¿Dónde carajo se metieron los genios de la planificación desarrollista, progresista, oficialista que decían que para exportar había que generar excedentes? ¿Eh?
¡Ahí tienen excedentes a bocha! Exporten ahora, manga de tagarnas.
No nos olvidemos que los paladines de la óptima asignación de recursos hicieron que en particular los maiceros, y toda la sociedad en general, bancara monetariamente el desarrollo de la avicultura y la chanchicultura ¿Adivine que va a pasar con ellos si sigue bajando el precio de la hacienda bovina? Ya es sabido: Lo mismo que le pasó a un montón de firlós que desaparecieron cuando dejaron de pagarles religiosamente las compensaciones. Y bueh… después piden más estado. Como si fueran a importar estado noruego o australiano.
Lo importante: 
Podremos contarle a nuestros nietos como era el sabor del asado de tira.