18 jul. 2013

El robo no lo es todo

Voy a ser claro: si esto termina mal, no será culpa del choreo. Chorear está mal. No debe hacerse. Los chorros deben ser castigados,
para que su ejemplo no inspire a nuevos chorros, etc. Ya lo se y no tengo ganas de discutirlo. Pero el robo no lo es todo.


El robo es la cortina de humo, la coartada, la excusa…. hasta el chivo expiatorio intelectual que van a usar para no reconocer la cantidad de errores políticos y económicos que ha cometido y sigue cometiendo el kirchnerismo. A lo concreto me refiero: la política no va a fracasar porque se hayan afanado una punta de guita en vaya uno a saber cuáles chanchullos. Va a fracasar por cuestiones bastante anunciadas, pero que requieren cierto grado de estudio y comprensión.

En estos términos, pensar que este modelo va a fracasar porque roban es una excusa miserable para no ponerse a buscar en serio cuáles son las causas por las cuales tenemos, por ejemplo, 20% de inflación, o nuestras elecciones parecen una interna abierta del PJ, o votamos candidatos que no piensan asumir. Cosas que no resisten comparación con cualquier país civilizado. En estos términos, también, es regalarle una salida fácil, limpia y hasta elegante a los que hasta hace un rato acompañaban todas estas ideas. Hay que separar los que no están de acuerdo con lo que se hace de los que no están acuerdo con quien lo hace. Pero lo peor es que, al no tomarnos el trabajo de ver por qué la cosa va mal, no vamos a aprender de estos errores y los volveremos a cometer mañana o pasado.

Total, si todo esto va mal porque roban… quiere decir que si hacemos exactamente lo mismo sin robar nos va a ir bien. Entonces necesitamos un “modelo prolijo”, tal como nos prometiera De La Rua ¿Recuerdan? La cuestión fue que Chupete siguió haciendo, mas o menos, lo mismo que Carlos y así nos fue. Porque ya aquella vez nos habían dicho que el problema era el robo, no las medidas económicas o políticas. No estaba mal el 1 a 1, lo que estaba mal era el choreo… y bueh, vamos camino a repetir lo mismo. Y vamos contentos, cargados con las mejores intenciones, de la mano de gente que te dice cosas hermosas como “¡Esto se arregla con
honestidad! ¡Basta de chorros!” Esos son los que no se han calentado en entender un carajo de nada y te quieren convencer de que es mejor no perder tiempo entendiendo de política o economía porque todo se reduce a robar o no robar. ¿Para qué te vas a pasar horas tratando de entender como afecta el déficit fiscal la economía si todo se reduce a algo tan simple como no robar?

¿Para qué te vas a perder una tarde pensando como la falta de federalismo afecta la calidad de vida de los habitantes del interior
si este país se arregla con gente que no meta la mano en la lata? No. No es tan fácil. La política que nos convirtió en potenciales importadores de trigo sería el mismo sinsentido, por más que nadie se hubiera afanado ni un centavo. A unos les da paja ponerse a pensar cuales fueron los mecanismos de oferta y demanda que hicieron pelota con sus medidas, a otros les encantaría seguir haciéndolos pelota si llegan al poder y algunos estaban de acuerdo hasta que se dieron cuenta que eran un desastre… pero todos quedan contentos repitiendo: “¡Si no robaban funcionaba, eh!” Y no, muchachos, esto no funcionaba ni con Cristo multiplicando panes y peces. Hay algo fundamental detrás del robo… y es la política, cabecita e termo. Por lo dicho, espero que quienes aspiren a suceder al kernerismo abandonen la monotonía de la denuncia y comiencen a explicar que es lo que harían distinto (además de no robar, claro).

Porque, para convencer al la gente de cambiar, primero hay que explicar que es lo que cambiarían ¿No?

2 comentarios:

  1. Estimado Contalito:
    No podría estar más de acuerdo con el analisis. Lo que veo muy dificultoso es que, mediante los mecanismos electorales con que contamos, se pueda hacer algo al respecto. Los que acusaban de robar a los anteriores, estuvieron ayudando a robar a los anteriores, o lo que es mucho peor, ayudaban o daban ideas para cometer las atroces y estupidas medidas que nos llevaron a cada uno de los fracasos que comentabas. Lo peor de todo esto, es que volverán a renacer con los próximos y, purificados por las aguas del Jordán de la mano de la próxima administración, serán los que señalen con el dedo, a los actuales. Y así...

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  2. Pablo: Observo las mismas dificultades que señalás. Quizás lo mio no sea mas que un grano de arena... pero fue lo único que se me ocurrió, por ahora.
    Gracias por pasar y comentar.

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