10 feb 2016

No estamos solos

El fin de los impuestos a la exportación de carnes, más conocido como “Retenciones”, la normalización en la entrega de los Registros de exportación , más conocidos como “Roes”, y la unificación cambiaria, más conocida como “salida del corralito del dólar”, permiten a la producción de carne argentina volver al mundo.
Si bien hoy las exportaciones se llevan un porcentaje ínfimo de la producción de carne argentina, esto irá mejorando en el futuro. En vista de ello, es importante comenzar a familiarizarnos con la situación del mercado mundial, a pesar que su influencia sea muy acotada en lo que respecta a los precios locales.

En líneas generales se estima que la producción mundial de carne bovina crecerá en 2016 un 1,3%, luego de caer 2,2% en 2015, impulsada principalmente por Estados Unidos, Brasil e India.
Del mismo modo, se espera que el total de exportaciones mundiales crezca este año 3%, luego de la merma en volumen del 4% sufrida en 2015, lo cual permitiría una leve recuperación en los precios internacionales.
Se presenta a continuación un breve resumen sobre la situación actual y la esperada para este año en los principales actores del mercado mundial de carne bovina:

Corea del Sur
El quinto importador mundial de carne vacuna está atravesando un proceso de reducción de existencias vacunas y reducción en el número de establecimientos ganaderos desde hace varios años. Este proceso está llegando a su fin, por lo cual se espera que su producción vaya decreciendo por menor stock y por menor faena de hembras cuando comience a reconstruir su rodeo. A este faltante de carne bovina se le suma un precio local del cerdo en alza y juntos sostienen la demanda e impulsan las importaciones. Importaciones que se estiman 13,5% superiores en 2016 a las de 2015. Con esto, estaría demandando del mercado mundial 54 mil toneladas más que el año pasado, liderando el crecimiento en el comercio internacional de carne vacuna detrás de China y Hong Kong.

Nueva Zelanda
El quinto exportador mundial de carne bovina espera reducir su stock vacuno 1% este año. La sequía y los precios bajos de la leche mandaron al frigorífico parte de los tambos, aumentando la producción de carne y reduciendo el rodeo lechero neozelandés. De este modo los tamberos bajan la cantidad de vacas por hectárea (en especial las vacas menos productivas), reducen la cantidad de leche producida y equilibran la oferta de leche con la demanda. Se espera para 2106 una mayor faena (+1%) y un incremento superior en la producción (+2%) dado el mayor peso medio de faena proyectado (pasando de 141 a 145 kg por cabeza). Se estima que Nueva Zelanda incrementará de este modo 1% sus exportaciones totales este año, colocando 8 mil toneladas extra en el mercado internacional.

China
El cuarto importador mundial de carne bovina, o segundo si se lo considera junto a Hong Kong, tendrá en 2016 similar faena que 2015, por lo cual se espera que no varíe su stock bovino. A pesar de las dudas sobre su ritmo de crecimiento económico, se estima que su consumo aumentará 1% impulsado por la preferencia que muestran los consumidores por la carne vacuna sobre el cerdo, el proceso de urbanización y un poder adquisitivo sostenido. Se proyecta, además, que el precio pagado por sus importaciones sea más bajo, ya que cada año más países deben competir entre si para venderle a China. Esto posibilitará un aumento de las importaciones del 15%. De este modo es posible que junto a Hong Kong absorban 150 mil toneladas extra de carne bovina durante 2016.

Brasil
El segundo exportador mundial de carne bovina, o el primero si consideramos que parte de las exportaciones de la India corresponden a carne de búfalo, lleva ya 2 años de sequía. Esto generó fuertes aumentos en el precio del ternero que permitirán, en cuanto llueva, iniciar un proceso de retención de vientres e incremento del stock bovino. Posiblemente la lluvia esperada caerá este año y el rodeo brasileño crecerá 2,8% en 2016. La faena no presentará cambios respecto de 2015 y la producción crecerá +2% por menores exportaciones en pie y mayor peso medio de faena.
La demanda local permanecerá controlada por efecto de la inflación y el desempleo, el aumento de las tasas de interés y el endeudamiento de los consumidores, por lo cual se espera que el consumo se desplace hacia sustitutos más baratos como el pollo y el cerdo.
Como consecuencia de lo antedicho, y gracias a la devaluación que ha sufrido el Real, se esperan más exportaciones 9% superiores a las del año pasado, sobre todo a medio oriente. Esto equivale a agregar al mercado internacional de carne bovina 150 mil toneladas este año.

Rusia
Se espera que el segundo importador mundial de carne reduzca su producción de carne vacuna -4% este año y a pesar de ello achique también su rodeo -3%. La falta de incentivos hace salir a pequeños productores del negocio y espanta las inversiones de los grandes productores. Reducidos precios de la leche por exceso de oferta impulsan faena de vacas de tambo que pasan, vía matadero, a engrosar la oferta de carne.
El consumo se calcula que caerá -1% por efecto de la inflación, el menor poder adquisitivo de los rusos y, en general, por la crisis económica que atraviesa el país. En este contexto, es muy posible que ocurra una importante sustitución de la carne bovina por carne de pollo y especialmente de cerdo, dado que la producción de esta última crecería alrededor del 5% este año. Cabe agregar que el precio de la carne vacuna subió en 2015 un 30% con una inflación del 15%, por lo que el consumidor la percibe como un producto caro.
Como si todo esto fuera poco, la devaluación del rublo complica la importación en general, pero igualmente se proyecta un incremento de sus compras al exterior alrededor del 5%, luego que cayera el 19% entre 2014 y 2015. Esto equivale a decir que los rusos necesitan del mercado mundial de carne bovina 35 mil toneladas más que el año pasado.

Australia
El tercer exportador mundial de carne lleva varios años de sequías y altos precios internacionales, que impulsaron una fuerte reducción del stock bovino, llevándolo al mínimo de 2 décadas. Desde 2013 viene creciendo la faena de hembras, permitiendo alcanzar volúmenes record en producción y exportaciones que no serán sostenibles si llueve de forma más generosa.
Si bien el consumo per cápita australiano ha venido bajando, se espera que el mercado local mantenga constante la demanda de carne para el próximo año.
De producirse las ansiadas precipitaciones, se espera que el stock se achique un 5%, la producción retroceda 9%, las exportaciones de carne caigan 10% y las ventas al exterior de hacienda en pie se reduzcan -8%. Esto permite esperar que los mercados internacionales este año echen en falta unas 190 mil toneladas de carne australiana.

Japón
Se proyecta que el tercer importador mundial mantendrá en 2016 su consumo, como mínimo. El alto precio alcanzado por la carne vacuna y el estancamiento económico no permiten esperar mucho más de la demanda, a pesar que las nuevas generaciones prefieren la carne al pescado. Se espera una merma del 2% en la producción y en las importaciones, que en parte serán compensadas por una reducción en el stock de carne congelada que mantiene Japón y posiblemente también generen algo de sustitución por carne de cerdo y pollo, que son más accesibles. De este modo se espera que Japón demande de sus proveedores externos 13 mil toneladas de carne bovina menos que en 2015.

Estados Unidos
Es un jugador central en mercado mundial de la carne. Además de ser el mayor productor y el principal consumidor de carne bovina, es el primer exportador mundial, con volúmenes equivalentes a la suma de Japón y Rusia; además, es el tercer exportador mundial, con volúmenes similares a la suma de Nueva Zelanda y Paraguay, que son el 4to y 5to respectivamente.
Luego de 10 años de sucesiva merma en su stock, el año 2015 aumentó sus existencias un 1% y se espera que 2016 lo haga un 3%. Mucho ayudará la mejor zafra de terneros 2% superior, impulsada por las mejores condiciones climáticas, la baja en los precios de los cereales y los altos precios de la hacienda que mejoraron los márgenes de la cría.
Para 2016 se espera que la producción aumente 5%, lo que junto a un dólar más fuerte frente a otras monedas, permitirá a los norteamericanos reducir sus importaciones un 11% , que es lo mismo que decir que absorberán del mercado internacional 178 mil toneladas de carne bovina menos que el año pasado. Con un crecimiento en el consumo del 2%, moderado por la importante sustitución carne vacuna por cerdo y pollo luego de un par de años de precios muy altos, se espera que los precios de la carne retrocedan lenta y levemente durante el presente año.
En este contexto, sus exportaciones crecerían un 6%, o sea 65 mil toneladas que se agregarán a la oferta total mundial de carne bovina.

Matías A. Sara, en base a datos del USDA
Se agradece su reproducción citando al autor.

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